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Y tú, ¿qué piensas? - 1 La vida en grupo

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Y tú, ¿qué piensas? - 1 La vida en grupo (documento PDF)

 

Fragmentos destacados

Los fragmentos son una orientación sobre el contenido de los materiales. Pueden ser útiles para educadoras y educadores que no tengan tiempo para analizar todo el material y seleccionar qué tema prefieren trabajar.

“¿Qué nos ofrecen los grupos?, ¿por qué nos atrae divertirnos en grupos?, ¿cómo se participa en un grupo más fácilmente?, ¿es necesario ser de una manera concreta para pertenecer a un grupo?, ¿existen ideas interesantes en torno a la idea de uno mismo dentro de un grupo?, ¿qué es lo que más preocupa a las personas dentro de un grupo?, ¿qué es la presión de grupo?”. (Página 3).



“Las necesidades psicológicas del ser humano tales como aprender, sentirse orgullosa, ser útil, reírse, tomar riesgos, compartir con otros, sentirse querido, querer algo o a alguien, controlar la naturaleza, tener poder, controlar las situaciones, ser más eficaz en las tareas, estimularse o creer en algo, existen desde el comienzo de la historia y casi todas ellas se resuelven a través del grupo.

Las religiones, los mitos, las guerras, las formas de convivencia, el urbanismo, la política, la filosofía, el arte, la literatura, las leyes, los espectáculos, la arquitectura, el lenguaje o los rituales han sido algunas de las áreas en las que el ser humano ha desarrollado técnicas y sistemas para convivir con otros seres y procurarse así elementos con los que satisfacer sus necesidades psicológicas”. (Páginas 6 - 7).


“Es importante saber quiénes y cómo somos, pero también quiénes son los que tenemos cerca y por qué estamos junto a ellas y ellos.
Por eso es tan habitual preguntarse “¿quién soy yo?”, “¿qué me diferencia de los demás?”. Por eso buscamos elementos y formas de diferenciarnos de los demás. A veces con el atuendo, otras con la forma de pensar o actuar. A veces con la escuela a la que vamos o el coche que conducimos. Hay quienes se conforman con llevar un móvil y otras con vestir los pantalones de cuero negro como señas de identidad.

Pero junto a las preguntas de quién soy yo y cómo me diferencio de los demás aparece la pertenencia, el deseo de identificarnos con otros. Del mismo equipo, de la misma edad, de la misma corriente filosófica, con las mismas costumbres, de la misma ciudad o de la misma clase social”. (Página 9).

“¿En qué cosas nos beneficia nuestra participación y pertenencia a grupos?, ¿en qué aspectos nuestro bienestar personal es mayor porque formamos parte de uno o varios grupos?” (Página 11).


“Una de las cuestiones clave en nuestro bienestar personal se centra en la valoración social. Las personas que nos rodean tienen una idea sobre nosotros. Piensan que somos, actuamos y vivimos de una forma y no de otra. Esa idea es muy importante para cada uno, pues una parte de nuestra felicidad tiene que ver en parte con cómo nos ven los otros. La importancia de la imagen que tienen los demás de nosotros surge del deseo de que esa imagen sea la correcta, y de que la valoración de la imagen sea positiva. No sólo el autoconcepto (la idea que tenemos de nosotros mismos) es necesario para la autoestima. También la valoración social (la idea que los demás tienen sobre nosotros) es fundamental.
Un grupo da la oportunidad de que exista esa valoración. Porque dentro de él las personas nos diferenciamos, nos parecemos, emitimos juicios, mostramos acuerdos o discrepancias, discutimos u opinamos de la misma manera, nos acercamos o nos distanciamos unas de otras. Un grupo permite que se nos reconozca y se nos valore tal y como somos”. (Página 15).

“Los grupos y las relaciones personales son un área vital en la que podemos sobrevivir mejor y más felices. Sin embargo, también los grupos tienen su “lado oscuro”. No son características negativas, ni efectos perjudiciales. La inclusión en un grupo conlleva una serie de fenómenos aparejados que es interesante conocer y en los que necesitamos desenvolvernos con soltura.
Estos fenómenos constituyen el “peaje” que debemos abonar para transitar por la rápida y segura autopista colectiva que conduce al bienestar. La importancia del grupo y el miedo a sentirse excluidos facilitan que este peaje se pague habitualmente”. (Página 16).


“Uno de los fenómenos que aparece en cualquier grupo es la pertenencia. La pertenencia es el sentimiento por el que cada miembro de un grupo se siente incluido en él y siente a otros como pertenecientes al mismo grupo. Las causas por las que una persona se siente incluida o perteneciente a un grupo son múltiples: la edad, la forma de vestir, la manera de pensar, el uso del tiempo libre, el consumo de determinados productos, la pasión por una actividad o afición, las metas y otros”. (Página 18).

“Lo que vale una “panda”, una “basca” o una “peña” es la oportunidad de disfrutar las ventajas que ofrece la vida junto a otras personas. Enfrentándonos a los “peajes” grupales con autonomía e implicándonos en la tarea de que el hecho de pertenecer a uno o varios grupos es un signo y un síntoma de salud.
La tolerancia, el respeto y la capacidad para intercambiar (información, objetos e ideas) son elementos cada vez más necesarios para moverse en un mundo con una gran mezcla de culturas. Aprender a vivir en grupo y a relacionarse satisfactoriamente, saber participar junto a otras personas en actividades, tiempos y espacios es una práctica que puede hacernos más felices y que sólo es posible realizar dentro de un colectivo o un grupo”. (Páginas 21 – 22).

“En los grupos alguien toma la iniciativa (nos vemos a las cinco en el muro que hay frente a la escuela) y el grupo acepta o no. Es esa iniciativa la que suele decidir gran parte de las actividades del colectivo.
Cuando tomamos la iniciativa estamos actuando de forma inteligente. Porque ganamos tiempo, es fácil que el grupo diga que sí, y lo que el grupo hace se acerca entonces a nuestros deseos. “En mi grupo nadie me hace caso” o “nunca habláis de algo que me interese” son frases que provienen probablemente de personas que habitualmente no toman la iniciativa. Y la solución no es quejarse sino tomarla”. (Página 23).

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