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El blog de elhorizonte6

Mi pitufo azul y dos historias de amor real

Publicado por cheshire el 15/02/2017 · Categorías: Curiosidades, Pensamientos, Internet, Cultura, Televisión, Afrontar los problemas

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Cuando éramos pequeños las princesas, los caballeros, los superhéroes, eran parte de nuestro día a día e incluso de nuestros sueños. Poco a poco fuimos creciendo y aceptando que quizás nunca seríamos princesas (menos mal, porque ser princesa es duro y no poco) y que no podríamos librarnos de clase teletransportándonos a Roma o cambiando a nuestra aburrida profesora por un gato parlanchín. Pero, a pesar de aceptar como imposibles esas pequeñas cosas, otras se quedaron ancladas un poco más dentro de nuestro inconsciente, los valores.


Es indudable que todo cuento infantil tiene una buena moraleja pero muchos de ellos nos han transmitido ideales que nos han confundido hasta tal punto que los damos por hecho. Como el ideal del amor, que al fin y al cabo, sigue unos cánones instaurados por convicción social.


Pasamos de niños a preadolescentes y eso conlleva pasar de poner muecas al ver a dos personas besándose a prestar atención en lo atractivos que son.

Buscamos con más curiosidad que necesidad ese primer amor que nos transporte a otro mundo, a ese chico que nos ayude con nuestros problemas, que nos acompañe a casa después de un largo paseo, que nos dedique palabras bonitas durante todo el día y con el que seamos felices para siempre. Sabemos que a la mayoría de la gente no le ha pasado eso pero deseamos ser la excepción. Luego viene el primer amor, inolvidable y chocante a partes iguales.


Creías que era para siempre, que era el indicado, pero no tardaste en averiguar que quizás no era tan perfecto como imaginabas y después de un mes, varios meses o incluso años, llegan las consecuencias de haber creído en un amor ideal romántico.

No todo es malo, es la persona que te ayudará a entender algunas cosas que nunca debes olvidar: tienes que aceptar que no hay nadie perfecto, que todo el mundo por pequeño que sea tendrá algún defecto que no te guste; seguramente no encuentres a tu chico ideal a la primera pero merece la pena seguir intentándolo aunque nos dé miedo hacerlo por miedo a no encontrar el “ideal”. El chico ideal ya no será un príncipe azul, será un pitufo azul que hará que nuestra vida sea a veces como una montaña rusa, alguien que no se parecerá a nosotras en muchas cosas lo cual será bueno para ampliar nuestra perspectiva y probar cosas nuevas y , sobre todo, será alguien que haga que descubramos el mundo como nunca pensamos que sería.


No hablo sin conocimiento de causa, solo hace falta que habléis con alguien que esté enamorado de la misma persona durante años para saber que tarde o temprano encontraréis vuestro amor real.


Un ejemplo mediático de este amor es el de Michelle Obama y Barack Obama, un amor que a podido a través del tiempo. Se conocieron al acabar la universidad cuando Michelle fue enviada a ayudar a Barack que estaba como ayudante en  la empresa en la que ella trabajaba. Él la invitó a una cita en la que en vez de una cena había un museo, una película y, según Obama, “el mejor helado del mundo”. Así de simple, sin cámaras, sin fotos subidas a Instagram, sin rumores…


Contada así puede parecer una historia cotidiana. Lo es. Eso es la que la hace tan digna de ser recordada: ver que esos jóvenes que se conocieron a causa del azar ya llevan casi treinta años juntos y sus muestras de afecto son evidentes día a día. Se enfadan, discuten, hay veces que no se ponen de acuerdo pero, pasado el momento incómodo, saben que juntos podrán superar cualquier diferencia, o descubrir nuevos gustos u opiniones y apoyarse mutuamente.


O el caso que personalmente más me gusta: la historia de amor de Michael Bublé y Luisana Lopilato. Él ya se había comprometido una vez con su novia de mucho tiempo y tras ese fracaso dudaba en que existiera el amor del que todo el mundo hablaba. Ella tocaba el saxofón y por recomendación de su profesor se interesó por su música solamente con un fin didáctico.


Según las propias palabras de Luisana: “Yo fui a verlo al teatro, me compré las entradas. Yo tocaba el saxo y me encantaban las canciones. Fui con mi hermana y ahí un chico me dijo que si quería una foto. Yo no hablaba ni una palabra de inglés y él nada, nada de español”. Durante este día ella estuvo acompañada por uno de sus amigos y Michael al principio pensó que era su pareja. Tiempo después averiguó que no estaban juntos así que se decidió a escribirle un mensaje. Él desde un primer momento tenía claro lo que le dictaba el corazón y se lo demostró: “No lo vi nunca más. Él me escribió un mail. Fuí al traductor de la computadora. Después la primera noche que me conoció me dijo “yo me voy a casar con vos”. Había una conexión, aunque por un tiempo fuimos amigos”.

Durante el tiempo transcurrido antes del primer mensaje Luisana empezó a sentir curiosidad por él y se hizo fan en su página web. Fue allí donde recibió el inesperado mensaje: “Me hice fan de la página de Internet de él para tener información entonces cuando me llegó un mail pensé que era una promoción y veo que era un mail dirigido a mi . No entendía nada, crucé a lo de mi profesora de inglés y me tradujo siempre. Me puse una profesora de inglés todos los días.”

Entre risas ella admitió que dentro de las primeras palabras que le enseñó a él de español estaban “yo quiero sexo con vos” y “boludo”.

A día de hoy llevan seis años casados y tienen dos hijos. En muchas entrevistas han admitido que su relación no es perfecta porque ni siquiera ellos lo son pero que eso es lo que hace que el fuego no se  apague.

Estas dos historias, ambas muy distintas entre sí, demuestran que nadie se enamora de la misma manera. Hay días que simplemente te levantas, sales de la cama y sin querer te cruzas con una persona que, como en el caso de los cuatro protagonistas, hacen que sin querer tu mundo crezca. Son historias imperfectas, reales, de apoyo no de opresión. Hay miles de historias así en el mundo y puede que, si tienes la paciencia y la positividad necesaria, la próxima sea la tuya.

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Comentarios

  1. spidrmancoy

    spidrmancoy - hace 7 días

    Madre mía, se me ha hecho corto el post, y eso que has tocado un montón de palos.
    No conocía ninguna de las dos experiencias, y, aunque no tengo ninguna experiencia en el tema amoroso (ni pretendo tener por el momento), te agradezco que compartas esto con nosotros, así como tú has dicho se 'amplía nuestra perspectiva'
    ¡Un abrazo!

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